El servicio de AVE entre Barcelona y Madrid continúa operativo, en contraste con la suspensión total de Rodalies en Catalunya, una medida implementada por Renfe debido a problemas de seguridad después del apagón ocurrido el lunes.
Antoni Carmona, director de Rodalies, ofreció una declaración a la prensa en la estación de Barcelona-Sants, señalando que las inestabilidades eléctricas en la catenaria podrían provocar paradas repentinas de los trenes: "Hay riesgo de que un tren se detenga inesperadamente durante el trayecto", advirtió.
Respecto a la reanudación del servicio, Carmona fue claro al afirmar que aún no hay un plazo establecido: "No podemos proporcionar un tiempo estimado para el restablecimiento". Esta incertidumbre ha generado preocupación entre los viajeros afectados.
Ante la situación, el director recomendó a los pasajeros considerar otras opciones de transporte, subrayando que organizar alternativas desde Rodalies para la gran cantidad de usuarios es "inviable".
Carmona también destacó que, a diferencia de Rodalies, los trenes de alta velocidad que conectan Madrid y Barcelona están en funcionamiento, aunque el corredor mediterráneo y las rutas hacia el norte del país siguen interrumpidas. Esto pone de relieve la disparidad en el servicio ferroviario durante esta crisis.
Finalmente, se informó que alrededor de 200 personas pasaron la noche en la estación de Barcelona-Sants, una situación que refleja las difíciles circunstancias para los usuarios atrapados en esta red de transporte afectada por el apagón.
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