El Puerto de Barcelona reporta un crecimiento del 8% en exportaciones y del 12% en importaciones en los primeros seis meses del año.
Barcelona ha experimentado un notable auge en su industria de cruceros, alcanzando la cifra simbólica de un millón de visitantes en el primer semestre de 2025. Este incremento representa no solo un revitalizante impulso para la economía local, sino también un llamado de atención sobre las oportunidades y retos que surgen en torno al turismo masivo.
El Puerto de Barcelona, según las declaraciones del director general Àlex Garcia, ha visto un crecimiento del 8% en sus exportaciones, con un destacado aumento en la venta de carne porcina y alfalfa al mercado argelino. Las importaciones, por su parte, han aumentado un 12%, destacando la conexión con mercados asiáticos, aunque el volumen total de tráfico alcanzó los 34,7 millones de toneladas, marcando una reducción del 3,2% en el movimiento de contenedores.
El auge en los cruceros impulsó un total de cerca de 1,7 millones de movimientos de pasajeros, lo que se tradujo en un incremento del 15,7% en comparación con el mismo periodo del año anterior. “Este flujo significa un millón de visitas a nuestra querida ciudad”, enfatizó Garcia, poniendo de relieve el impacto positivo del turismo en la región.
En cuanto a las importaciones de vehículos, se registró un aumento del 7%, con un 40% procedente de China. Sin embargo, las exportaciones vivieron un descenso del 14%, en parte debido a ajustes en las fábricas de Seat y Volkswagen en España. Garcia también destacó que los números de Barcelona se sitúan por debajo de la media nacional, que cae en un 15,8% en este sector específico.
Durante este encuentro, el presidente del Puerto, José Alberto Carbonell, hizo hincapié en que el puerto ha adelantado el 95% de las grandes inversiones programadas para 2025 en solo seis meses, lo que es un reflejo del dinamismo y la ambición del puerto. Las inversiones clave incluyen 72,3 millones en el Moll Catalunya para la creación de un nuevo dique, así como asignaciones significativas para la modernización de otras infraestructuras críticas.
Un aspecto innovador que ha cobrado relevancia es la implementación de sistemas de conexión eléctrica para buques, facilitando su acceso a la red energética en varias terminales, lo que representa un paso hacia un puerto más sostenible. Esta inversión se suma a un total de 332,5 millones de euros programados, de los cuales ya se han licitado 316,5 millones.
En un esfuerzo por gestionar el impacto del turismo, la semana pasada se acordó reducir el número de terminales de cruceros de siete a cinco durante un proceso de reestructuración que se llevará a cabo entre 2026 y 2030. Esto busca equilibrar el flujo de turistas y mejorar la calidad de vida en la ciudad, un tema vital para los barceloneses.
En lo que respecta a la nueva terminal C, prevista para 2028, Carbonell reveló que ya se han presentado diseños preliminares y se está en proceso de contratación de un equipo de arquitectos, lo que augura un futuro prometedor para la infraestructura portuaria de la ciudad.
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