Banco Sabadell se encuentra en un momento decisivo, con la reciente aprobación unánime de la venta de TSB a Banco Santander, un movimiento que podría generar hasta 3.361 millones de euros para la entidad. La junta general extraordinaria de accionistas se llevó a cabo este miércoles, marcando un histórico quórum del 74,8% del capital social del banco.
El acuerdo entre Banco Sabadell y Banco Santander, anunciado el pasado 1 de julio, establece un precio inicial de 2.650 millones de libras esterlinas, lo que equivale a aproximadamente 3.098 millones de euros. Según lo estipulado, el precio final que Sabadell obtendrá por su filial británica se ajustará de acuerdo al rendimiento de TSB hasta la conclusión de la transacción prevista para el 31 de marzo de 2026.
De materializarse la operación en la fecha establecida, Banco Sabadell estima que la cifra total por la venta alcanzará las 2.875 millones de libras esterlinas, equivalentes a 3.361 millones de euros. Esta operación ha sido presentada como una maniobra estratégica que beneficiará a la entidad y a sus accionistas, incluso en el contexto de la oferta pública de adquisición (OPA) anunciada por BBVA en mayo de 2024.
Durante la reunión, varios accionistas expresaron su satisfacción, subrayando que los dividendos que se proyectan son más prometedores que aquellos que obtendrían si aceptaran la OPA de BBVA. Además, el consejo de administración recibió elogios por su gestión en los últimos años y por el enfoque adoptado ante la OPA. Los accionistas cuestionaron qué detalles serán incluidos en el folleto de la OPA que BBVA debe presentar en septiembre.
César González-Bueno, el consejero delegado de Banco Sabadell, instó a que el folleto sea claro respecto a si los accionistas recibirán el 25% del valor del banco en dividendos y recompra de acciones, con la posibilidad de que esa cifra llegue al 40% para 2027. "Necesitamos claridad en estos aspectos, que actualmente no se puede comparar", enfatizó, mencionando la falta de información sobre sinergias y sus costos asociados.
Asimismo, el presidente del banco, Josep Oliu, hizo hincapié en la importancia de comunicar los riesgos que enfrentan los accionistas, tanto si Banco Sabadell opta por mantener su independencia como si se lleva a cabo la OPA de BBVA. En relación con el impacto fiscal de la OPA, Oliu advirtió que no se garantiza la neutralidad fiscal, lo que implicaría que los accionistas deberán tributar sobre las ganancias obtenidas desde la adquisición de sus acciones.
A aquellos accionistas que tengan sus acciones en Banco Sabadell se les ha proporcionado una herramienta llamada “trituradora fiscal”, que les permite calcular de manera precisa el valor de sus acciones y los impuestos que corresponderían si decidieran aceptar la OPA. Este panorama fiscal añade una capa de complejidad al proceso de decisión de los accionistas.
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.