BARCELONA, 23 de julio.
La presidenta del Congreso de España, Francina Armengol, ha declarado su apoyo a una importante modificación del artículo 98 del Reglamento de la Cámara Baja, que busca establecer sanciones para los periodistas acreditados que interfieran con el desarrollo de la labor parlamentaria, argumentando que es un paso necesario para proteger la "dignidad" de la ciudadanía.
En un artículo publicado en 'La Vanguardia' y recogido por Europa Press, Armengol enfatizó que esta reforma no tiene la intención de restringir la libertad de prensa ni de vulnerar derechos fundamentales; al contrario, se trata de garantizar que los periodistas puedan llevar a cabo su trabajo sin obstáculos ni presiones indebidas.
La presidenta subrayó que el ejercicio del periodismo se ve gravemente afectado cuando un "grupo de perturbadores" crea un ambiente hostil para los profesionales de la información. En este sentido, destacó que los parlamentos deben ser espacios de diálogo, respeto y convivencia, resaltando que la dignidad del pueblo está en el centro de todo.
Armengol manifestó que no se puede permitir actitudes que atenten contra la dignidad de otros, como interrupciones durante las ruedas de prensa o comportamientos insultantes. Según su perspectiva, la reforma busca corregir lo que considera una anomalía dentro del ámbito parlamentario: la falta de educación y respeto en el trato.
"No voy a engañar a nadie. Como presidenta del Congreso, lamento que haya sido necesario modificar el reglamento para garantizar un entorno en el que los y las periodistas puedan ejercer su labor adecuadamente", concluyó.
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