El pasado 16 de mayo, la Policía Nacional llevó a cabo una operación que culminó con la expulsión de 13 personas extranjeras consideradas "multirreincidentes", afectadas por un historial de delitos vinculados al robo violento y hurtos. Estas actividades delictivas se centraban, en su mayoría, en la comunidad autónoma de Catalunya.
De acuerdo con el comunicado oficial de la Policía Nacional, la Unidad Central de Repatriaciones (UCR) colaboró estrechamente con la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de Barcelona para organizar un vuelo destinado a repatriar a los involucrados hacia sus países de origen.
Entre los 13 expulsados, se encontraban nueve personas que habían estado en el Centro de Internamiento de Extranjeros de Barcelona. Asimismo, uno de ellos fue enviado de regreso a su país por una orden judicial, mientras que otros tres habían estado cumpliendo condena en prisión.
Este operativo involucró a diferentes cuerpos policiales, incluyendo a la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de Barcelona, así como las comisarías locales en Manresa y Lloret de Mar, y las comisarías provinciales de Tarragona y Lleida, además del puesto fronterizo en el Aeropuerto de Barcelona.
Para asegurar el traslado de los ciudadanos, se dispuso de un equipo policial compuesto por 21 agentes y 10 vehículos, quienes iniciaron su recorrido desde el complejo policial de Zona Franca en Barcelona, con destino final en Madrid. Allí, los detenidos fueron entregados a la UCR en el Aeropuerto de Madrid-Barajas para su repatriación.
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.