Junts abre la puerta a un Gobierno del PSOE sin Sánchez si Catalunya gana
Junts se abre a apoyar a un Gobierno del PSOE sin Sánchez a cambio de concierto económico e impuestos para Catalunya. Qué implica para tu bolsillo.
Junts ya no descarta apoyar a un Gobierno socialista, siempre que Pedro Sánchez no sea su presidente y que el PSOE ponga sobre la mesa algo concreto para Catalunya. Así lo dejó claro su portavoz en el Congreso, Miriam Nogueras, en una rueda de prensa este martes.
Para entender el giro, hay que mirar el contexto. Junts ha pasado semanas diciendo que no investirá a Sánchez y tampoco facilitará un Gobierno del PP con Vox. Ahora pone una tercera vía encima de la mesa, la que Nogueras bautiza como 'vía Starmer', en referencia al ex primer ministro británico, que ya ha dimitido. La idea es sencilla: que cambie la cara del candidato para que cambie también el acuerdo.
¿Qué significa esto para la gente de a pie? Que la política estatal se decide, en buena parte, por la aritmética de siete diputados. Si tus impuestos, tus servicios o el dinero que llega a tu territorio dependen de esas negociaciones, el precio que se pague por cada voto se refleja en tu día a día.
La lista de exigencias que Junts quiere sobre la mesa es larga. Primero, el concierto económico, esa fórmula por la que Catalunya gestionaría y recaudaría sus propios impuestos. Lo llaman 'el dinero de los catalanes, en Catalunya', y aseguran que ya figuraba en el acuerdo de Bruselas firmado con el PSOE. Además, quieren eliminar el impuesto de Sucesiones y Donaciones, bajar el IVA de la luz y el gas, ajustar el IRPF al coste de la vida y dar más inversión a Rodalies.
También piden competencias en inmigración, frenar el reparto de menores no acompañados y oponerse a una regularización masiva. En vivienda, reclaman intervenir el mercado sin seguir lo que llaman políticas de la extrema izquierda. Y en justicia, quieren una comisión de investigación sobre la 'Operación Catalunya' y bloquear las 'leyes Bolaños'.
Hay que decirlo con claridad: son peticiones, no acuerdos. Nogueras habla de 'manos libres' para exigir, negociar y plantarse, pero el PSOE aún tiene que aceptar, y el resultado final dependerá de si cada parte cede algo. Junts presume de haber sacado adelante la Ley de Amnistía o de que el catalán se hable en el Congreso, cosas que, según ellos, se les dijo que eran imposibles.
Lo que puede pasar ahora es que el PSOE tenga que decidir si prioriza mantener a Sánchez al frente o pactar con quien le da los votos que necesita. Los que más deberían seguir este debate son los ciudadanos de Catalunya, porque de estas condiciones dependen impuestos, servicios y la forma en que se financia la comunidad. Lo recomendable es comparar las promesas con lo que finalmente se firme y exigir a los partidos que expliquen el coste de cada concesión.