BARCELONA, 6 de enero.
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, junto a sus 16 consejeros, recibió durante el año 2025 un total de 1.261 regalos como manifiesto de cortesía vinculado a su función. Estos obsequios abarcan desde productos comestibles como aceite, vino y embutidos hasta objetos personales, decorativos y materiales informativos como libros y CDs.
La información fue divulgada a través del portal de transparencia de la Generalitat, donde se estipula que los altos cargos están obligados por ley a reportar los regalos recibidos en el marco de su labor. Es importante señalar que la normativa prohíbe la aceptación de regalos o donaciones de particulares y establece que únicamente se pueden aceptar muestras no venales y objetos conmemorativos relacionados con su cargo.
Al desglosar los 1.261 obsequios, se puede observar que 700 pertenecen a material gráfico, 248 son objetos decorativos, 122 son conmemorativos, 99 se clasifican como objetos de uso personal y 92 son productos consumibles.
De acuerdo con los registros, el presidente Illa es quien más regalos ha recibido, acumulando un total de 151. No obstante, el último dato registrado corresponde a principios de julio, y no se han actualizado las cifras desde entonces, aunque todos los consejeros, a excepción de Sònia Hernández (Cultura) y Núria Montserrat (Investigación y Universidades), tienen información actualizada hasta noviembre o diciembre.
Fuentes del Govern explican que la actualización de los registros en el portal se realiza de manera manual, lo que puede provocar retrasos en la publicación de la información correspondiente.
Los consejeros con más obsequios después de Illa son Ramon Espadaler (Justicia y Calidad Democrática) con 136, Miquel Sàmper (Empresa y Trabajo) con 131 y Esther Niubó (Educación y FP) con 103, entre otros. Mientras tanto, la consellera con el menor número de regalos es Núria Montserrat (14), seguida por Francesc Xavier Vila (Política Lingüística) con 29.
En el transcurso del año, Illa recibió una serie de obsequios variados, desde un panettone durante una visita a Pineda de Mar hasta especialidades turcas, como pastelitos de pistacho, y una caja de té negro de un gobernador chino. Además, regalos simbólicos de representantes regionales, como una navaja de la presidenta de Occitania y una camiseta del Nàstic de Tarragona de un alcalde local, también formaron parte de su colección.
Los regalos comestibles fueron variados; entre ellos se encontraron judías 'del ganxet' y un lote de longanizas. También hubo regalos notables para consejeros, como camiseta de la selección Palestina para Berni Álvarez y una copa conmemorativa de la Reina Letizia durante un evento deportivo.
Ropa y complementos también hicieron parte de los obsequios: a miembros del Govern se les obsequiaron bufandas, corbatas y hasta un reloj. Además, la entrega de cerámica, estatuillas y otros artículos decorativos también fue habitual.
Los productos perecederos se dirigen a la Casa dels Canonges para su uso, aunque Illa no reside allí. El resto de los regalos se archivan en el Palau de la Generalitat, donde son clasificados sin tener en cuenta su utilidad.
Las normativas vigentes prohíben la aceptación de regalos que no se encuadren dentro de las muestras de cortesía, como invitaciones a viajes o loterías, que deben ser devueltas a quienes las ofrezcan, de acuerdo con el código de conducta establecido para los altos cargos en 2016. Este código también limita la aceptación de tratos preferenciales, salvo aquellos que sean inherentes a su función pública, permitiendo la asistencia a actos culturales o espectáculos públicos recibidos en razón de su cargo.
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