Una ruta por los pueblos medievales de la provincia de Girona
La provincia de Girona, situada al noreste de Cataluña, es una región rica en historia y cultura. Además de sus hermosos paisajes naturales, la provincia cuenta con varios pueblos y ciudades medievales que son verdaderas joyas del patrimonio histórico español. En este artículo te propongo una ruta para descubrir algunos de los pueblos medievales más encantadores de la provincia de Girona.
1. Besalú: la puerta de entrada a la Edad Media
Besalú es un pequeño pueblo medieval situado a unos 30 km al norte de Girona. Su encanto está en sus calles empedradas, casas con balcones de hierro forjado y su espectacular puente medieval. Esta joya arquitectónica, construida en el siglo XII, es uno de los principales atractivos del pueblo. Recorrerla es como viajar en el tiempo, y es fácil imaginar a los comerciantes de la época cruzándola con sus mercancías.
Además, Besalú está cargada de historia. Fue una importante ciudad judía en la Edad Media, donde convivieron en armonía las tres culturas: judía, cristiana y musulmana. En la actualidad, se pueden visitar su impresionante castillo y su antigua mikve (baño judío). También es posible pasear por su barrio judío, ubicado en la parte baja del pueblo.
2. Pals: la ciudad amurallada
Pals es otro pueblo medieval que no te puedes perder en la provincia de Girona. Se encuentra a unos 10 km de la costa y es conocido por su impresionante centro histórico amurallado. El núcleo histórico de Pals ha sido restaurado y cuidado con esmero, y pasear por sus calles empedradas es una experiencia inolvidable.
Además de su encanto arquitectónico, Pals es un pueblo gastronómico. La región es famosa por sus arroces y el pueblo tiene varios restaurantes que los preparan de forma excelente. También hay varias bodegas donde se elaboran los vinos y cavas de la región.
3. Monells: la inspiración de Dalí
El pintoresco pueblo de Monells, situado a unos 25 km al sur de Girona, es otro de los pueblos medievales más encantadores de la provincia. Su centro histórico se encuentra presidido por una impresionante plaza y un pozo de la Edad Media, y es un lugar perfecto para tomar una copa de vino y disfrutar de la tranquilidad.
Monells ha sido un lugar muy querido por artistas y escritores a lo largo de la historia. Salvador Dalí, que nació a pocos kilómetros de allí, se inspiró en el pueblo para crear algunas de sus obras más famosas. Uno de los atractivos de Monells es el paseo por sus callejones empedrados, acompañados de preciosas casas de piedra y escudos nobiliarios.
4. Castelló d'Empúries: un viaje a la Edad Media
El pueblo de Castelló d'Empúries se encuentra a unos 20 km al norte de Girona y es uno de los pueblos medievales más completos de la provincia. Desde la impresionante iglesia gótica de Santa María hasta la Casa Gran, pasando por su plaza central y los callejones que la rodean, Castelló tiene un encanto especial que enamora a quienes lo visitan. Además, el pueblo cuenta con una serie de museos, entre los que destacan el Museo de la Terra de Empordà y el Museo de la Técnica de l'Empordà.
Visitar Castelló d'Empúries es un viaje en el tiempo hacia la Edad Media. El pueblo se convirtió en una de las ciudades más importantes de la región en el siglo XIV y conserva su patrimonio histórico en excelente estado. En la actualidad, es también un pueblo cosmopolita que ha conseguido fusionar armoniosamente su pasado con su presente.
5. La Bisbal d'Empordà: el pueblo alfarero
La Bisbal d'Empordà es un pueblo medieval situado a unos 20 km al sur de Girona. Es conocido por su larga historia como pueblo alfarero. La cerámica ha sido la principal actividad económica del pueblo desde la Edad Media y hoy en día es posible visitar varias tiendas y talleres donde se sigue trabajando de forma artesanal.
Además de su patrimonio alfarero, La Bisbal d'Empordà cuenta con un impresionante núcleo histórico formado por calles empedradas y preciosas casas de piedra. El pueblo tiene también una interesante historia, relacionada con la lucha contra la invasión francesa en el siglo XVIII.
En resumen
La provincia de Girona es una región llena de encanto y de historia. Los pueblos medievales que te he propuesto son solo una pequeña muestra de todo lo que puedes descubrir en esta parte de Cataluña. Si tienes tiempo, te recomiendo que te tomes unos días para explorar la región en profundidad y conocer algunos de sus tesoros más escondidos.