¿Alguna vez has oído hablar de los calçots? Son un plato tradicional catalán que se consume principalmente durante la temporada de invierno y principios de primavera. En este artículo, te explicaré cómo se preparan los calçots en una calçotada tradicional.
Los calçots son una variedad de cebolla que se cultiva en la región de Cataluña. Se caracterizan por su forma alargada y su sabor dulce y suave. Estos bulbos se plantan en la temporada de invierno y se recogen en primavera, cuando se han desarrollado suficientemente y han crecido una capa exterior negra. Los calçots son uno de los productos gastronómicos más emblemáticos de Cataluña y son muy apreciados por su sabor único y por la forma tradicional de cocinarlos.
Una calçotada es una comida tradicional catalana en la que se cocinan los calçots a la brasa y se acompañan con una salsa romesco. Se celebra principalmente durante los meses de invierno y principios de primavera en las zonas rurales de Cataluña, pero también se pueden encontrar en algunas ciudades. Las calçotadas son una forma de reunir a familiares y amigos en torno a una mesa y disfrutar de una deliciosa comida en un ambiente festivo.
La preparación de los calçots es un proceso largo y laborioso, pero los resultados finales son deliciosos. Primero, los calçots se queman en una parrilla o "tià" hasta que la capa exterior se ha quemado y está carbonizada. Después, se dejan enfriar durante unos minutos y se pelan cuidadosamente para quitar la capa exterior. Luego, se envuelven en papel de periódico para que se sigan cocinando y estén más blandos.
Finalmente, los calçots se cocinan a la brasa durante unos minutos hasta que estén dorados y crujientes por fuera y suaves por dentro. La forma tradicional de comerlos es mantenerlos por la parte superior y bajarlos hasta la boca mientras se espera a que la salsa romesco se caliente en la parrilla junto a ellos.
La salsa romesco es una salsa catalana típica que acompaña los calçots en las calçotadas. Está hecha con nueces, tomates, pan, ajo, aceite de oliva y pimiento rojo seco. Los ingredientes se mezclan bien y se trituran en un mortero o en una batidora hasta que la salsa tenga una textura cremosa y suave. La salsa puede ser ligeramente picante, dependiendo del pimiento rojo utilizado, pero por lo general, es cremosa, suave y ligeramente dulce.
Los calçots se suelen servir en grandes platos de barro junto con la salsa romesco y el pan. También se pueden acompañar con una selección de carnes a la brasa como salchichas, chuletas de cerdo y pollo.
En las calçotadas la comida se sirve directamente a la mesa, y los invitados se sientan juntos alrededor de grandes mesas para disfrutar de la comida y la compañía. La calçotada es un evento festivo y social en el que se celebra la comida, la familia y los amigos.
Si quieres probar una auténtica calçotada, lo mejor es buscar restaurantes y masías que ofrezcan este plato durante los meses de invierno y principios de primavera. También puedes preguntar a los lugareños en las zonas rurales de Cataluña, ya que muchas familias organizan sus propias calçotadas caseras y pueden invitar a visitantes.
En conclusión, los calçots son un plato emblemático de Cataluña que se prepara de manera tradicional en una calçotada. La combinación de la salsa romesco y la carne a la brasa hace que esta comida sea una experiencia única y especial. Si tienes la oportunidad de probar una calçotada, no lo dudes, ¡seguro que te encantará!