Illa revela iniciativa para la variante de Olot y Les Preses: "Es vital avanzar como país".
GIRONA, 28 de marzo. El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha instado este sábado a la ciudadanía a tener fe en el proceso decisorio y en la implementación de obras clave como la variante de Olot y Les Preses, remarcando que "el país no puede permitirse estancarse".
En el marco de la presentación de este ambicioso proyecto, que conectará las carreteras A-26 y C-37, Illa estuvo acompañado por la consellera de Territorio y portavoz del Govern, Sílvia Paneque; el alcalde de Olot, Agustí Arbós; y el director general de Infraestructuras y Movilidad, David Prat.
Illa enfatizó que la esencia del liderazgo es tomar decisiones audaces y escuchar a la ciudadanía. "Ganar es decidir, escuchar a todos, como hemos hecho, pero al final tenemos que optar" para que Catalunya avance de manera significativa, expresó.
Defendiendo el proyecto de la variante como un "nuevo paradigma", subrayó que el 40% de la infraestructura estará soterrada, con una inversión de 470 millones de euros, lo que la convierte en una de las iniciativas más significativas de su mandato.
El presidente aseguró que "vale la pena este esfuerzo" y pidió que se mantenga la paciencia durante los casi 5 años que se estima durará la obra, ya que promete transformar la comarca y optimizar su conectividad y viabilidad.
Añadió que esta obra se ha planeado con altos estándares de "excelencia" y que se han realizado los estudios necesarios para salvaguardar el entorno y proteger los acuíferos locales.
Illa destacó la necesidad de seguir invirtiendo en infraestructuras para "generar prosperidad" y mencionó otros proyectos de movilidad relevantes, como la variante de la C-59 en Sant Feliu de Codines, la B-40 entre Sabadell y Terrassa, y el tranvía del Camp de Tarragona.
Por su parte, Paneque subrayó que el desarrollo de Catalunya no puede llevarse a cabo a expensas del territorio. Destacó que los proyectos que no logren un equilibrio adecuado entre las infraestructuras y su impacto ambiental no son "razonables ni viables".
La consellera abogó por que esta variante tiene como meta mejorar la calidad de vida de los habitantes de la región y fomentar la actividad económica, asegurando al mismo tiempo la "preservación" del entorno natural.
Prat, quien se encargó de detallar los aspectos técnicos del proyecto, hizo hincapié en la construcción de un falso túnel que permitirá soterrar parte del tráfico y respetar las actividades agrícolas en la zona, reafirmando que se trata de una variante de "nueva generación", sensible a la integración paisajística y al respeto medioambiental.
En términos de ejecución, la obra se dividirá en 5 lotes, además de incluir otras iniciativas para la integración urbana, la creación de carriles bici y medidas complementarias por un total de 20 millones de euros, destinadas a mitigar el impacto de la variante.
Finalmente, Arbós manifestó que este proyecto representará una mejora significativa en la vida y la salud de los ciudadanos, calificándolo como una "oportunidad histórica" para la comunidad.