Illa aboga por una Diada inclusiva que represente a todos los representantes políticos elegidos en Cataluña.
Exhorta a los partidos a unirse por el fortalecimiento del autogobierno: "Catalunya se hará oír, no porque eleve la voz".
BARCELONA, 10 de septiembre.
En un llamado a la cohesión política, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha insistido en la necesidad de robustecer Catalunya como nación y sociedad, así como en la importancia de fomentar la convivencia. Durante su discurso en la Diada, que constituye su segundo desde que asumió el cargo, Illa ha hecho hincapié en la "participación integral de todos los representantes políticos elegidos por el pueblo catalán", refiriéndose de forma indirecta a aquellos líderes del 'procés' que aún no han recibido una amnistía.
El discurso, de poco más de cinco minutos, se emitió este miércoles a través de 3Cat desde el Saló Verge de Montserrat, ubicado en el Palau de la Generalitat. Illa subrayó que mantener la paz social es un valor fundamental para los catalanes y reiteró su compromiso de proteger esta pluralidad que define a la sociedad catalana.
En su mensaje, el presidente defendió la urgencia de avanzar hacia una Catalunya más unida, aferrándose a un futuro de renovación y consenso: "Anhelamos una Catalunya que sea de todos y para todos, dentro del marco legal que hemos consensuado".
Asimismo, Illa destacó la importancia de potenciar las competencias autonómicas de Catalunya, utilizando los recursos que le corresponden, a la vez que contribuye al bienestar del conjunto de España y a la autonomía estratégica de Europa. "Catalunya no elude ninguna responsabilidad", aseguró enfáticamente.
Propuso, además, que las fuerzas políticas trabajen en la búsqueda de una unidad máxima, afirmando que "Catalunya se hará oír, no por gritar más, sino porque seremos un modelo a seguir que beneficia a toda la ciudadanía".
Illa se mostró también como un firme defensor de la cultura y la lengua catalanas, y propuso el Pacte Nacional per la Llengua como herramienta para asegurar que el catalán siga siendo "la lengua inclusiva, propia y transversal del país".
Para él, la lengua catalana "enriquece y suma", y animó a la población que no habla catalán a aprovechar los cursos que ofrece la Generalitat para aprenderlo.
El presidente reiteró que Catalunya nunca se ha dejado llevar por actitudes intolerantes y prometió que no lo tolerará en el futuro, haciendo hincapié en que "una nación viva" como Catalunya se construye sobre sus raíces, pero también necesita abrirse a nuevas ideas y a la diversidad. "Catalunya se ha forjado con personas de todos los rincones del mundo, pero con un latido común: la voluntad de convivir y la responsabilidad compartida", subrayó.
Por otra parte, Illa abogó por "centrar Catalunya" en fortalecer sus servicios públicos, reconociendo la importancia de áreas como salud, educación, atención a la tercera edad, seguridad y movilidad, así como el apoyo a familias, universidades, centros de investigación y el sector agroalimentario.
El presidente también abordó temas de política internacional, mencionando específicamente la situación del pueblo palestino, y condenó el "genocidio que sufre a manos del gobierno de Israel". Illa afirmó que Catalunya no desea ni puede permanecer en silencio ante estas injusticias.
Exigió a la Unión Europea que adopte políticas que estén a la altura de sus valores, y se comprometió a trabajar en la construcción de una Europa basada en principios democráticos y orientada hacia la paz.
Su discurso comenzó con una referencia a los incendios forestales que afectaron a Catalunya durante el verano. Illa subrayó el cambio climático como una realidad que no se puede ignorar y que requiere acciones urgentes, garantizando el respaldo del Govern a los municipios afectados, especialmente en La Segarra y Terres de l’Ebre.
Manifestó su solidaridad con las víctimas y sus familias y agradeció a los Bomberos de la Generalitat, al tiempo que destacó la colaboración en extinción de incendios en otras comunidades autónomas como Extremadura y Castilla y León: "El fuego, al igual que la solidaridad, no conoce fronteras".
El presidente eligió llevar a cabo su discurso en el Saló Verge de Montserrat, un espacio que alberga la representación de la Virgen de Montserrat, en un año que conmemora el Milenario de Montserrat, simbolizando así las raíces profundas de Catalunya.
La transmisión del discurso incluyó, además, un fragmento del libro 'Aurea Dicta' del autor Miquel Barceló, destacando la palabra 'Esperança', uno de sus aforismos, que invita a la reflexión sobre el futuro y los valores compartidos.
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