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"Ferran Casas y Joan Rusiñol desmantelan los pilares del poder en su obra 'Espanya no es intocable'"

Recogen el testimonio de Zapatero, Cebrián, Aragonès, Mas y otras figuras clave de la España política

BARCELONA, 23 Sep. - Los periodistas Ferran Casas y Joan Rusiñol han radiografiado el 'establishment' del Estado en el libro 'Espanya no es toca' (La Campana), con testimonios de figuras destacadas de la política y los medios de comunicación de las últimas décadas.

En una entrevista de Europa Press, los autores han detallado que, diez años después de publicar su primer libro juntos ('Començar de nou'), quisieron indagar en la respuesta del Estado al independentismo y al nacimiento de Podemos tras el 15M.

Tras años de ensayos sobre el 'procés', se propusieron escribir un libro que ofreciera a los lectores voces "de Madrid" que conocen de cerca cómo funcionan los poderes del Estado, ha explicado Casas.

Así, la obra incluye testimonios de figuras políticas como el expresidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero, la exministra popular Esperanza Aguirre, y los periodistas Juan Luis Cebrián y Javier Arroyo, entre otros.

Rusiñol ha asegurado que les sorprendió la predisposición y "ganas de hablar" de los entrevistados, que atribuye a su voluntad de poner luz a episodios clave de la España contemporánea como el conflicto territorial, la abdicación del rey o el fin del bipartidismo.

Tras entrevistarse con Zapatero, los dos autores sostienen que ha sido el presidente con una visión "más plural" de España y que más apostó por avanzar en derechos, después de que el expresidente Felipe González priorizara consolidar el Estado del bienestar en su mandato.

Casas advierte de que el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, "puede ser un Zapatero, pero primero se ha parecido mucho a González", porque ha apostado por medidas como el escudo social en pandemia pero le ha costado mucho moverse, a su juicio, en materia territorial.

'Espanya no es toca' también da voz a "afectados" por la respuesta del Estado al 9N y al 1-O --como el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès; el expresidente Artur Mas, y el exconseller Jaume Giró-- y a personalidades como el abogado Gonzalo Boye y la periodista Mònica Terribas.

La investigación indaga en las llamadas 'cloacas' del Estado, algo ante lo que, según Rusiñol, los poderes del Estado empezaron a reaccionar cuando afectaron a "la élite madrileña" y al PP, con el excomisario José Manuel Villarejo.

Por su parte, Casas ha subrayado que esas mismas prácticas no desencadenaron un "escándalo monumental" cuando se dirigieron contra líderes independentistas, y ha añadido que, aunque no se justificaran, sí se relativizaban.

Los autores resaltan que el libro, cerrado tras las elecciones generales, llega en un momento en el que se están "explorando los límites" del marco constitucional --por ejemplo, con el debate sobre una hipotética amnistía-- en España, ha dicho Casas.

A juicio del periodista, la "principal amenaza" para una ley de amnistía no está en el Tribunal Constitucional (TC), que cree que la avalaría si la apoyara una mayoría progresista, sino en los jueces de las instancias que deberían aplicarla.

Asimismo, 'Espanya no es toca' recoge la reivindicación de las fuerzas nacionalistas de que las lenguas cooficiales pudieran hablarse en el Congreso, como ocurre desde esta misma semana gracias a la reforma pactada entre los independentistas, PSOE y Sumar.

"Es un paso adelante importantísimo", ha defendido Rusiñol, aunque avisa que habrá que ver si ese reconocimiento se traduce en el reparto de la soberanía, en sus palabras, y en la reivindicación de una España plurinacional.

El periodista ha explicado que, precisamente, el ahora conseller y exdirigente socialista Quim Nadal subraya en el libro que el PSOE "es federalista cuando no está en el poder", como cree que sucede ahora que el Gobierno está en funciones y debe negociar para mantenerse en Moncloa.

Para los dos autores, el PSOE también es clave para el futuro de la monarquía en España: sus bases --destaca Casas-- son "en buena parte" republicanas, con lo que un cambio en la posición de la cúpula del PSOE podría abrir el debate sobre la Jefatura del Estado.