Feijóo advierte: "El auge de Vox restringirá al PP en su relación con Sánchez".
BARCELONA, 29 de marzo.
El líder del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, ha lanzado fuertes críticas hacia el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al afirmar que hay una alianza estratégica entre el PSOE y Vox que busca despojar al PP de su base electoral. Según Feijóo, este fenómeno es beneficioso para Sánchez, quien, a su juicio, desea que los electores del PP se desplacen hacia la formación de extrema derecha para así debilitar al partido popular.
En una reciente entrevista con 'La Vanguardia', recogida por Europa Press, el presidente del PP comentó que la estrategia de Sánchez parece diseñada para que el crecimiento de Vox lleve a una contracción del PP, señalando que considera que ambos partidos están en un ciclo de retroalimentación que podría perjudicar a su formación.
Ante la reciente celebración de elecciones autonómicas en regiones como Extremadura, Aragón y Castilla y León, Feijóo defendió la necesidad de las convocatorias electorales, argumentando que los presupuestos no deben prolongarse indefinidamente. Criticó al Gobierno por su incapacidad para aprobar nuevos presupuestos durante la legislatura, lo que calificó de fraude político permanente.
El líder del PP se comprometió a promover reformas legales que impidan que un Gobierno pueda estar toda una legislatura sin presupuestos adecuados, subrayando que ganar unas elecciones no significa tener un cheque en blanco para actuar sin límites durante cuatro años.
Respecto a los resultados de las recientes elecciones, de acuerdo con Feijóo, Vox ha conseguido aumentar su votación pero esto no se ha traducido en un detrimento directo del PP. Afirma que Vox tiene la capacidad de atraer a votantes que normalmente se abstienen o que tradicionalmente apoyan al PSOE, destacando que en Extremadura, ambas formaciones juntas alcanzaron un 62% de los votos, un hecho que considera un cambio sociológico notable en una región habitualmente dominada por los socialistas.
En relación a las posibles alianzas electorales, Feijóo enfatizó que él está abierto a negociar y que ha de respetarse el veredicto de las urnas. Señaló que sus dos objetivos primordiales son fomentar un cambio político en el país y ofrecer estabilidad a las comunidades autónomas que han pasado por elecciones.
El político gallego expresó que una repetición electoral en Extremadura y Aragón sería una gran decepción y sugirió que los votantes de Vox buscan un pacto con el PP, por lo que espera que ambos partidos estén a la altura de las expectativas de su electorado.
Cuando se le preguntó sobre su estilo de oposición frente a Sánchez, Feijóo admitió que no se siente realmente satisfecho con responder al presidente de manera áspera; sin embargo, considera que el grado de provocación del líder del gobierno ha alcanzado límites sin precedentes en la historia política reciente de España.
Calificó a Sánchez como un "personaje conflictivo", señalando que ha tenido que lidiar con numerosas controversias que han marcado su liderazgo, desde su retorno al PSOE hasta las tensiones internas en su gobierno y con otras fuerzas políticas.
Sobre una posible moción de censura contra Sánchez, Feijóo no descartó esa posibilidad, declarando que si cuenta con los votos necesarios, procederá ante el lamentable estado de las instituciones en España. Criticó además a Sánchez por su relación con Carles Puigdemont, sugiriendo que esto podría estar obstaculizando las decisiones del Tribunal Constitucional.
Además, el dirigente del PP opinó que muchos votantes de Junts no desearían que su voto respalde a una vicepresidencia de Yolanda Díaz y que predican políticas en áreas como vivienda, fiscalidad y energía que divergen de las actuales.
Feijóo también cuestionó el impacto de Sánchez en la vida de los catalanes, sugiriendo que bajo su mandato, la situación ha empeorado y pidió a los líderes catalanes que presten más atención a las necesidades de sus ciudadanos.
Finalmente, el presidente del PP se pronunció sobre el contexto internacional, especialmente en lo que respecta a la política de Sánchez hacia Estados Unidos, indicando que España ha perdido credibilidad en la arena global. Cuestionó el uso de las bases militares estadounidenses en el país, insistiendo en que su prioridad es proteger los intereses de España y no sacrificar esos intereses por votos.