Cinco exconsellers de Cultura demandan el traslado de los murales de Sijena.
En un acto que promete ser significativo para el ámbito cultural catalán, un grupo de cinco exconsellers de Cultura de la Generalitat, entre ellos Lluís Puig y Laura Borràs, ha decidido dar un paso adelante al presentar este martes una querella en contra del polémico traslado de las valiosas pinturas murales de Sijena. Estas obras, actualmente resguardadas en el Museo Nacional de Arte de Catalunya (MNAC), tienen como destino el Monasterio de Santa María de Sijena, en Huesca.
El abogado y exdiputado de Junts, Jaume Alonso Cuevillas, hizo pública la noticia a través de un mensaje en la plataforma 'X', donde subrayó la legalidad detrás de esta iniciativa. Por su parte, Puig enfatizó en una entrevista concedida a TV3 que este acto no solo se enmarca bajo la legislación española y la del Parlament de Catalunya, sino que también responde a un sentido de responsabilidad ciudadana en la defensa del patrimonio cultural.
El exconseller Lluís Puig no escatimó en críticas hacia las motivaciones que han llevado a este movimiento judicial. Calificó el traslado de las obras como un "desbarajuste judicial" y argumentó que se debe a presiones políticas que considera excesivas e inapropiadas. Además, apuntó al ministro de Cultura, Ernest Urtasun, acusándolo de ignorar múltiples informes internacionales que se oponen a la decisión del traslado, así como de no solicitar una evaluación adicional del Instituto del Patrimonio Nacional Español.
Puig recordó el historial del mencionado instituto, que en el pasado se negó a permitir el movimiento de obras emblemáticas como la dama de Elche o el Guernica de Picasso. "Ante este traslado, si las autoridades son conscientes del daño que se podría causar, deben asumir la responsabilidad de sus actos", afirmó con firmeza el exconseller.
En el marco de esta controversia, los cinco exconsellers han organizado un encuentro en las Cotxeres de Sants, en Barcelona, para dar a conocer los detalles y el contenido de la querella presentada. Este evento promete atraer la atención de quienes se preocupan por la salvaguarda del patrimonio cultural catalán y pone de relieve la tensión existente entre la política, el arte y la identidad cultural de la región.